Durante algunos meses, en el gimnasio entrenamos con una vidriera al bailando por un sueño. Del otro lado pasó la exuberante Violeta Lo Re, la bella Zaira Nara, el cuerpo armónico de Flopi Tesouro, y Maxi Diorio con toda su presencia.
La mirada de todos estaba puesta ahí, ¿en el baile?, no, en la cintura de una, en la cola de otra, en los abdominales de él y en las piernas de cada uno. Difícil ese espejo para aquellos que con mucho sacrificio hacen su rutina día a día para mejorar y sentirse bien.
A todos nos pasa en algún momento. Vemos modelos en las revistas, en la tele, y hasta nos comparamos con alguien que cruzamos diariamente en el trabajo, en el ascensor, o en el verano cuando estamos relajados en la playa o en la pile del club. Es complicado porque sin querer confirmamos un modelo de imagen al que aspiramos y que NO somos.
Seguramente tendrás tu pancita, tu cola no tan firme, tus piernas más gordas o más flacas, el famoso salero y mil cosas más con las que no estás conforme.
Bien, para eso hay solución, porque sos vos. No la hay cuando nos miramos en espejos de otros.
Es importante saber cómo somos y empezar a conocernos. Mi altura, el tamaño de mis huesos, mis medidas, el largo de mis piernas, la forma del torso, y la lista puede seguir...son los parámetros para reconocernos y ACEPTARNOS. Si logramos esto el cambio es posible, te aseguro que podrás mejorar todo aquello real que te molesta y no un imaginario.
Te estoy pidiendo lo más difícil, mirarte, conocerte, reconocerte y aceptarte. Ser vos y no parecerte a.
Lo fácil viene después con ayuda del ejercicio y los buenos hábitos.
Es lindo caminar, nadar, correr o bailar por un sueño...vos hacelo por el tuyo.